El mantenimiento de un compresor de aire de tornillo se organiza por horas de funcionamiento, no por calendario. A diario se comprueban el nivel de aceite, la temperatura de trabajo y las alarmas del controlador. En cada servicio periódico se cambian el aceite, el filtro de aceite, el filtro de aire y el filtro separador aire-aceite, se limpia el radiador y se revisan la transmisión y los purgadores. El intervalo exacto lo fija el fabricante para cada modelo, y respetarlo es lo que permite que un equipo diseñado para trabajar en continuo no se pare.
Un tornillo no se mantiene igual que un compresor de pistón, cuyo cuidado explicamos en la guía de mantenimiento de un compresor de aire: tiene un circuito de aceite cerrado y piezas que el pistón no tiene, y cada una necesita su propia revisión.
Por qué un compresor de tornillo se mantiene por horas
Un compresor de tornillo está pensado para trabajar con un ciclo del 100 %, a veces en turnos de 24 horas. Dos equipos idénticos pueden acumular horas a ritmos muy distintos: uno que trabaja las 24 horas todos los días suma 8.760 horas al año, mientras que otro que funciona un turno de lunes a viernes se queda en torno a 2.000. Por eso el contador de horas del controlador es la referencia, y el calendario solo sirve como tope para equipos que trabajan poco: aunque no alcancen las horas, el aceite envejece y los filtros se saturan con el tiempo.
La otra razón es económica. Según Natural Resources Canada, el mantenimiento rutinario, como reparar fugas, ajustar la presión y cambiar filtros obstruidos, permite a la mayoría de instalaciones ahorrar entre un 10 % y un 20 % de la energía del aire comprimido. En un equipo que funciona todo el día, cada filtro sucio se paga en la factura eléctrica.
Las piezas que necesitan mantenimiento
Estas son las piezas que se revisan o sustituyen en cada servicio. Todas trabajan encadenadas: si una falla, arrastra a las demás.
Filtro de aire de aspiración
Retiene el polvo antes de que entre en el elemento compresor. Cuando se satura, el compresor aspira con más esfuerzo, consume más y produce menos caudal. En ambientes con polvo, como carpinterías, canteras o naves de pintura, conviene revisarlo con más frecuencia de la que marca el manual.
Aceite
En un tornillo lubricado el aceite se inyecta en la cámara de compresión para sellar el hueco entre rotores, refrigerar y lubricar los rodamientos. Con las horas se oxida y pierde propiedades. Debe ser un aceite sintético específico para compresores rotativos, normalmente ISO VG 46. En esta guía detallamos qué aceite lleva un compresor de tornillo y cuándo cambiarlo.
Filtro de aceite
Limpia el aceite de partículas metálicas y residuos de oxidación antes de que vuelva a los rotores. Se cambia siempre junto con el aceite: poner aceite nuevo con un filtro viejo es contaminarlo desde el primer minuto.
Filtro separador aire-aceite
Es la pieza que más condiciona la calidad del aire. Separa el aceite que sale mezclado con el aire comprimido para que vuelva al circuito. Un separador saturado provoca dos problemas a la vez: aumenta la caída de presión, con más consumo eléctrico, y deja pasar aceite a la red, que acaba en filtros, herramientas y producto.
Radiador o refrigerador de aceite y aire
Disipa el calor de la compresión. El polvo y la grasa que se acumulan en sus aletas reducen la refrigeración y hacen subir la temperatura de trabajo, una de las causas más habituales de paradas por alarma en verano. Se limpia con aire a contracorriente o con el producto que indique el fabricante, siempre con el equipo parado.
Transmisión
En los compresores de transmisión por correa hay que revisar la tensión y el desgaste de las correas en cada servicio: una correa floja patina y pierde rendimiento, y una demasiado tensa castiga los rodamientos del motor y del elemento compresor. Los equipos de transmisión directa eliminan la correa y sus pérdidas: en la serie JSC VD de Jender el intervalo de servicio es de 8.000 horas.
Purgadores y condensados
El aire comprimido arrastra agua que se condensa en el calderín, el secador y los filtros. Los purgadores automáticos deben revisarse para comprobar que descargan: uno bloqueado llena de agua la red en pocos días, sobre todo en los meses de calor.
Elemento compresor, rodamientos y motor
Son las piezas de mayor coste y no forman parte del servicio rutinario, pero se vigilan en cada visita: ruidos, vibraciones, temperatura y consumo del motor. Según el fabricante Quincy Compressor, un elemento compresor de tornillo bien mantenido dura al menos 40.000 horas, y puede fallar mucho antes si el aceite o los filtros se descuidan.
Plan de mantenimiento de un compresor de tornillo
Este es el plan tipo que aplicamos a un compresor de tornillo industrial. Las tareas son las mismas en casi todos los equipos; las horas concretas de cada servicio las marca el manual de tu modelo.
| Frecuencia | Tareas | Quién |
|---|---|---|
| Diaria | Comprobar el nivel de aceite en el visor, la temperatura de trabajo, la presión y las alarmas del controlador. Verificar que los purgadores descargan. | Usuario |
| Semanal | Revisar visualmente fugas de aceite y de aire, limpieza exterior y estado del prefiltro o la rejilla de aspiración. | Usuario |
| Mensual | Limpiar o soplar el filtro de aire si el ambiente tiene polvo. Revisar el radiador y la ventilación de la sala. | Usuario |
| Cada servicio (horas del fabricante) | Cambio de aceite, filtro de aceite, filtro de aire y filtro separador. Limpieza del radiador. Revisión de correas, conexiones eléctricas, válvula de seguridad y purgadores. | Técnico |
| Revisión mayor | Inspección de rodamientos, retenes y elemento compresor según el plan del fabricante. Análisis del aceite si el equipo trabaja en condiciones duras. | Técnico |
Una regla útil: si el equipo trabaja pocas horas, haz el servicio al menos una vez al año aunque no llegue a las horas marcadas. Y si trabaja en un ambiente caluroso o con mucho polvo, acorta los intervalos de filtros y aceite.
Señales de que tu compresor de tornillo necesita revisión
Antes de una avería, el compresor casi siempre avisa. Estas son las señales que vemos con más frecuencia en el servicio técnico:
Temperatura de trabajo más alta de lo normal. Suele deberse al radiador sucio, a la ventilación insuficiente de la sala o a un aceite degradado. Si llega a la alarma, el compresor se para.
Aceite en la red de aire. Si aparece aceite en filtros, purgas o puntos de consumo, el separador está saturado o hay un problema en el retorno de aceite.
Más consumo eléctrico para el mismo caudal. Filtros obstruidos, separador colmatado o correas flojas hacen trabajar más al motor sin producir más aire.
Caída de presión en la red. Puede venir del compresor, pero también de fugas en la instalación, que en una red sin mantenimiento son una de las mayores fuentes de pérdida de energía.
Ruidos o vibraciones nuevos. Un cambio en el sonido del equipo suele anunciar un problema de rodamientos o de transmisión. Es el momento de llamar al técnico, no de esperar al siguiente servicio.
Qué puedes hacer tú y qué debe hacer un técnico
Las comprobaciones diarias, semanales y mensuales del plan están al alcance de cualquier operario con un mínimo de formación: mirar el visor, leer el controlador, comprobar purgas y mantener limpio el entorno. Todo lo que implica abrir el circuito de aceite, cambiar el separador, intervenir en el cuadro eléctrico o en el elemento compresor debe hacerlo un técnico con repuestos originales. Un separador mal montado o un aceite no compatible pueden dañar el elemento compresor, que es la pieza más cara del equipo.
Si también tienes compresores de pistón en la instalación, recuerda que su mantenimiento es distinto: gira en torno al aceite del cárter, las válvulas y las correas.
Mantenimiento preventivo frente a reparar cuando falla
Un compresor de tornillo suele ser el único equipo que alimenta toda una línea de producción. Cuando se para, no se pierde solo la reparación: se pierde cada hora de producción hasta que vuelve a funcionar. El mantenimiento preventivo convierte esa parada imprevista en una intervención programada de unas horas, en el momento que mejor encaja con tu actividad.
Además, un equipo bien mantenido consume menos. La energía representa la mayor parte del coste de un compresor a lo largo de su vida, muy por encima del precio de compra y de las revisiones, así que cada servicio hecho a tiempo se amortiza también en la factura eléctrica.
Contrato de mantenimiento con Jender
Jender fabrica en Alicante los compresores de tornillo JSC, y su servicio técnico conoce cada pieza porque la ha diseñado y montado. Los contratos de mantenimiento se adaptan al número de equipos, las horas de funcionamiento y lo crítica que sea tu instalación, e incluyen:
- Revisiones periódicas programadas con cambio de filtros y aceites, verificación de presiones y caudales e inspección de los elementos de desgaste.
- Un informe del estado de cada equipo tras cada visita.
- Prioridad en urgencias, descuentos en repuestos y un gestor técnico asignado.
- Tiempo de respuesta inferior a 4 horas en días laborables y SAT 24/7 con técnico de guardia para urgencias.
- Repuestos originales en stock con envío urgente en 24 horas a cualquier punto de España.
El servicio está especializado en equipos Jender; si tu compresor es de otra marca, consúltanos y valoramos tu caso.
Un compresor de tornillo pensado para un mantenimiento sencillo
Si vas a renovar el equipo, el mantenimiento también se elige al comprar. Los compresores de tornillo JSC con mantenimiento de acceso frontal tienen todos los componentes de servicio a mano, filtros estandarizados de gran tamaño, kits de mantenimiento para cada modelo y variador de frecuencia de serie. Cuéntanos tu consumo de aire y las horas que trabaja tu instalación, y te proponemos el modelo y el plan de mantenimiento adecuados.